single-image

Bueno, bonito y sano: Lo mejor del jamón ibérico (y una receta irresistible)

El jamón ibérico es un auténtico manjar. Algo irresistible que hace que se nos caiga la baba solo de pensar en ello. Ese corte justo después de llegar de un día duro de trabajo es un capricho que no nos podemos permitir todos los días, pero que sin ninguna duda, merece la pena.

Todo esto ya lo sabemos, pero es que además, si hacemos ejercicio y mantenemos una dieta saludable y equilibrada, el jamón ibérico se convierte en un gran aliado para nuestra salud.

Jamón ibérico contra la salud cardiovascular

Si, si, estás leyendo bien, diversos estudios lo afirman, y esto se debe al beneficioso ácido oleico que lleva este preciado alimento, que lo convierte en un aliado crucial para convertir el colesterol malo (LDL), en colesterol bueno (HDL). Además, cuenta con una gran variedad de minerales, que provocan un efecto positivo en nuestro sistema inmunitario.

En cuanto a nuestra forma física, vengo con buenas noticias: el jamón ibérico cuenta con un contenido en grasa muy bajo y alto contenido en proteínas. Por un lado, por cada 200 gramos de jamón, estamos ingiriendo 500 kilocalorías, aproximadamente, mientras que las proteínas que posee son más fáciles de asimilar que con la carne roja (como la glutamina).

Por último, el jamón ibérico también es rico en vitaminas, como la vitamina E, que cuentas con importantes propiedades antioxidantes.

En resumen, si ingerimos la cantidad recomendada, que suele rondar entre los 50 y 100 gramos diarios, junto con una vida saludable, puede ayudarnos a disminuir la glucosa y la presión arterial, junto con una mejora en el colesterol y el sistema inmunitario, como ya hemos mencionado.

Después de todo esto, toca ponerse manos a la obra para ver lo que nos puede ofrecer el jamón ibérico con esta deliciosa receta:

Calamares relleno de jamón ibérico

Ingredientes para 2-3 personas

  • Medio kilo de calamares
  • 100 gramos de Legado Ibérico El Pozo
  • 1 cebolla
  • 1 tomate maduro
  • 1 huevo duro
  • Medio vaso de vino blanco
  • Harina, aceite, sal y pimienta

Elaboración

  1. Antes de nada, hay que limpiar bien los calamares. Retiramos las aletas y las patas.
  2. Ahora coge tu mejor sartén y pon un poco de aceite de oliva. Mientras se calienta a fuego medio, picamos la cebolla, las aletas, las patas de los calamares y el jamón.
  3. Añadimos la cebolla a nuestro aceite cuando esté bien caliente, y cuando coja un color translúcido, añadimos el tomate picado. Ahora lo freímos todo junto durante 10 minutos a fuego medio.
  4. Ahora añadimos las aletas, las patas de los calamares y el jamón y freímos durante 5 minutos más a fuego alto.
  5. Apartamos el frito del fuego y añadimos el huevo duro picado o rayado y mezclamos todo bien.
  6. Con nuestra mezcla preparada, rellenamos los calamares con esta mezcla y cerramos la abertura con un palillo para evitar que se nos deshaga todo.
  7. Pasamos nuestros calamares por harina, sal y pimienta y los freímos.
  8. Ahora toca el paso final, te prometo que ya estamos acabando. Coge una cazuela y pon un chorro de aceite de oliva para freir una cebolla bien picadita. Cuando esté frita echamos nuestro vasito de vino blanco y ponemos los calamares.
  9. Cuando reduzca un poco y se evapore el alcohol, cubrimos con agua y vamos corrigiendo de sal y pimienta, de esta forma quedan listos para servir bien calientes.

Esperamos que te haya gustado nuestro post de amor al jamón ibérico! Una comida que nos encanta y seguro que a ti también ¿Se te ocurre alguna otra receta con este delicioso ingrediente? Cuéntanos!

 

 

Te puede gustar